Udio
Temas de calidad de estudio generados por IA.
La ficha de Olya
- Peculiaridades
- Udio nació en 2023 de la mano de exinvestigadores de Google DeepMind y lo apuesta todo al sonido: de un prompt de texto sale un tema completo, voz incluida, con un nivel de mezcla que la hace reconocible entre los generadores musicales. La diferencia real hoy, sin embargo, es contractual: tras los acuerdos con Universal, Warner, Merlin y Kobalt es la única plataforma de su tipo que se mueve dentro de un perímetro de licencias pactado con las grandes discográficas. El precio de esa decisión es que desde el 29 de octubre de 2025 la descarga de audio, vídeo y pistas separadas está desactivada: se genera y se escucha dentro de Udio.
- Puntos fuertes
- La calidad de audio es su punto fuerte: voces convincentes, arreglos coherentes y un acabado que muchas veces no pide retoques. El plan gratuito permite probarla en serio, con 10 créditos al día más 100 al mes, mientras que Standard por 10 dólares mensuales da 2.400 créditos y Pro por 30 llega a 6.000, cantidades duplicadas como compensación por el bloqueo de las descargas. Los acuerdos con las discográficas quitan de en medio la incertidumbre legal que pesa sobre buena parte del sector.
- Cuándo usarla
- Tiene sentido cuando el tema puede vivir dentro de Udio: probar ideas, explorar géneros, construir bocetos musicales, escuchar y compartir en la plataforma. También sirve a quien quiere ver hasta dónde ha llegado la generación musical sin arriesgar líos de derechos, o a quien espera la plataforma con licencia anunciada para 2026, que promete remezclas y versiones con las voces de los artistas que se adhieran.
- Cuándo evitarla
- Si necesitas el archivo, para la banda sonora de un vídeo, un pódcast, un videojuego o una entrega a un cliente, hoy Udio no te sirve: sin descargas ni pistas separadas el tema no sale de la plataforma, y la fecha de vuelta no está confirmada. En ese caso conviene mirar generadores que sí entregan el audio, o bibliotecas de música con licencia. Ojo también a los créditos: no se acumulan de un mes a otro, así que una suscripción usada a ratos es dinero tirado.